El gasoil es un hidrocarburo líquido compuesto principalmente por parafinas. Se divide en tres tipos cuya principal diferencia es su uso final y la calidad en el caso de la calefacción ya que contiene más impurezas. El gasóleo de tipo A está destinado para automóviles, el de tipo B para usos agrícolas y el gasóleo tipo C para calefacciones y usos industriales.
Poder calorífico
El poder calorífico es la energía que es capaz de desprender una cantidad de materia cuando se produce una reacción química de combustión. Esta medida nos sirve para poder comparar las cantidades necesarias de diferentes combustibles y deducir la cantidad de materia que se produce tras una reacción química de la combustión.
Para el caso del gasóleo este término varía en función de su composición exacta aunque un término medio para el gasóleo de calefacción es de 9981,3 kWh/m³ (poder calorífico inferior).
Consumo gasoil para la calefacción
A la hora de calcular el consumo medio que puede tener una vivienda de gasóleo, tomando como referencia que se utiliza para la calefacción, hay que tener en cuenta varios factores como son los siguientes:
- El tipo de caldera. Las características, la potencia, la marca y el modelo condicionan el consumo;
- El aislamiento de la vivienda así como las condiciones climatológicas de la zona;
- El estado de los radiadores;
- El uso de un regulador. Mejora el funcionamiento del quemador, lo adapta a las necesidades de la calefacción y puede llegar a suponer un ahorro del 7 % de consumo;
- El sistema integrado en la calefacción:
- Sistema monotubo – el conducto que lleva el agua a los radiadores es el mismo que lo devuelve a la caldera;
- Sistema bitubo – un tubo lleva el agua a los radiadores y otro lo devuelve a la caldera.
Eficiencia del gasoil para calefacción
Esta medida está tomada para un gasóleo con una densidad de 850 kg/m³, con lo que equivale a 11,74 kWh/kg. Es importante saber que el rendimiento de una caldera de gasoil es de alrededor de un 85 % (frente a más del 106 % de las calderas de condensación de gas).
Comparación de eficiencia entre gasoil y propano
Si lo comparamos con el poder calorífico del gas propano, vemos que el propano es más eficiente desde un punto de vista energético, 12 kWh/kg (suponiendo un 100 % de rendimiento) y que puede alcanzar 12,7 kWh/kg. Por ello, la calefacción de propano es una de las más eficientes.