Tipos de calentadores de gas
Los calentadores de agua a gas se utilizan para calentar agua de uso doméstico utilizando el gas como combustible. Pero no todos los calentadores de gas son iguales, ya que dependiendo del tipo de calentador se consigue mayor ahorro, confort y seguridad.
Tipos de calentadores de gas según el gas que utilizan:
Los calentadores de gas natural son habituales en zonas donde llega el gas natural pero no se requiere calefacción por su clima. En estos casos se suele utilizar un calentador, ya que el precio es bastante inferior al de una caldera de gas.
Una de las ventajas del gas natural frente a otros combustibles como el propano y el butano es que se tiene un suministro continuo, por lo que no hay que estar comprando bombonas. Además, el precio es bastante inferior.
Los calentadores de gas butano y propano se utilizan en zonas donde no llega el gas natural y no necesitan calefacción o ya cuentan con una eléctrica o con una chimenea.
El uso más común de estos calentadores es proporcionar ACS cogiendo la energía de las bombonas de propano o butano, ya que las viviendas que utilizan depósito de propano lo suelen hacer para ACS y calefacción utilizando una caldera.
Escoger entre un calentador de gas propano y uno butano depende de varios factores:
- Disponibilidad del tipo de botella en la zona;
- clima de la región (el propano aguanta temperaturas de hasta -44 °C sin congelarse; el butano, hasta -0,5 °C);
- consumo: propano (bombonas de 11 y 35 kg), butano (bombonas de 6 y 12,5 kg).
Actualmente existen calentadores que sirven para ambos combustibles. De todas formas, si un usuario cuenta con un calentador específico para uno de los combustibles y quiere utilizarlo para el otro, puede acudir a un técnico para que le instale un kit de transformación.
Tipos de calentadores de gas según su tecnología:
Los calentadores de gas atmosféricos son aquellos que realizan la combustión utilizando el oxígeno de la estancia donde se encuentran, es decir, la cámara donde se encuentra la llama está abierta para que esta pueda utilizar el aire de la sala y no apagarse.
La instalación de estos calentadores fue prohibida en abril de 2018 según establece el RD 238/2013, salvo en zonas ventiladas como balcones o terrazas. Esto se debe a que los nuevos calentadores estancos proporcionan mayor seguridad.
Los calentadores de gas estancos son equipos que cuentan con una cámara de combustión totalmente sellada que hace que la llama nunca tenga contacto con el aire de la estancia.
Pero entonces, ¿de dónde coge la llama el oxígeno necesario para no apagarse?
El calentador estanco cuenta con una salida de humos compuesta por dos tubos concéntricos, es decir, un tubo dentro de otro. Por el tubo interior se expulsa el humo y por el tubo exterior se recoge, gracias a un ventilador, el oxígeno necesario para la combustión.
Los calentadores de condensación de gas son calentadores estancos que además cuentan con una tecnología que permite ahorrar hasta un 30 % en las facturas de gas. Esto lo consiguen haciendo que el humo resultante de la combustión pase cerca de la tubería del agua, de modo que esta se caliente y llegue a mayor temperatura a la cámara de combustión, necesitándose menos energía para calentar el agua.
Precio de un calentador de gas
El precio de un calentador de gas depende de muchos factores, por lo que para realizar la siguiente tabla con los mejores calentadores de gas los hemos escogido todos del mismo tipo (estanco) y con un caudal similar:
| Modelo | Precio | Caudal | Potencia | Modulación |
|---|---|---|---|---|
| Junkers Hydronext 5700 S WTD12-4 | 379 € | 16 l/min | 30,0 kW | — |
¿Qué calentador de gas comprar?
Cuando llega la hora de elegir un calentador de gas son muchos los aspectos que hay que mirar más allá de lo estético. Por ello, vamos a nombrar las características en las que hay que fijarse para tomar la decisión acertada:
Escoger una marca con experiencia suele ser sinónimo de calidad, ya que las marcas que perduran en el tiempo es porque ofrecen productos de primer nivel. Pero no hay que olvidar que hay nuevas marcas que se incorporan al mercado con productos con una gran relación calidad-precio.
Marcas más conocidas: Junkers, Saunier-Duval, Cointra, Vaillant y Baxi.
Marcas menos conocidas: Ariston, Chaffoteaux y Neckar.
Los calentadores de gas calientan agua de forma instantánea para cubrir la demanda de agua caliente que se produce en los baños y en la cocina. Dichos calentadores están fabricados para generar una cantidad de agua caliente por minuto (l/min); a esto se le conoce como caudal.
Cuanto mayor caudal pueda proporcionar un calentador de gas, más grifos abiertos se pueden tener en una vivienda. Lo más conveniente es comprar un calentador que se adapte a nuestras necesidades para no quedarnos cortos ni gastar más dinero del necesario.
| Caudal | Capacidad |
|---|---|
| 5 l/min | Fregadero o lavabo |
| 7 l/min | Fregadero o lavabo + ducha (salto térmico menor a 25 °C) |
| 10-12 l/min | Fregadero o lavabo + ducha (salto térmico mayor a 25 °C) |
| 14-15 l/min | Fregadero o lavabo + 2 duchas (salto térmico menor a 25 °C) |
| 17-20 l/min | Fregadero o lavabo + 2 duchas (salto térmico mayor a 25 °C) |
El salto térmico es la diferencia de temperatura entre el agua cuando entra al calentador y cuando sale de este.
El rango de modulación es un aspecto que hay que valorar con detenimiento a la hora de comprar un calentador de gas, ya que es el gran artífice del ahorro que puede suponer un modelo frente a otro.
El rango de modulación es la capacidad de ajustar la llama según la demanda. Por ejemplo, un calentador que solo puede poner la llama a 3 niveles (33, 66 y 100 %) tiene menos capacidad de ahorro que uno de 5 (20, 40, 60, 80 y 100 %).
Siguiendo el ejemplo anterior, si por nuestra demanda un calentador necesita trabajar a un 75 %, el calentador de 3 niveles tiene que trabajar al 100 % mientras que al de 5 niveles le vale con trabajar al 80 %: en este caso se ahorra un 20 % de energía.
Por lo tanto, cuanto mayor sea la capacidad de modulación, más energía se puede ahorrar. Siempre es mejor escoger un calentador de 6 niveles (1:6) que uno de 2 niveles (1:2), porque será mucho más rentable a la larga aunque el aparato cueste más.
La tecnología es otro de los factores a tener muy en cuenta cuando se elige un calentador de gas, ya que de esta depende tanto el ahorro como la reducción de las emisiones contaminantes.
En el aspecto del ahorro, siempre es mejor escoger un calentador estanco de condensación, ya que permite un ahorro de hasta un 30 % reaprovechando el calor latente del humo.
En el plano de la contaminación, desde 2018 solo se pueden comprar calentadores de gas de bajo NOx clase 6, es decir, aquellos que emiten una concentración máxima de 56 mg/kWh de gases NOx. Cuanto menor sea esta concentración, menos daño produce al medio ambiente.
Instalación de un calentador de gas
La instalación de un calentador de gas solo puede ser realizada por un técnico autorizado, como estipula el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE). Esto se debe a que las instalaciones de gas natural, propano y butano deben contar con unas medidas de seguridad muy estrictas, pues una instalación incorrecta puede tener graves resultados.
En este sentido, recomendamos contactar con varios instaladores de gas a fin de obtener el mejor presupuesto para la instalación del calentador, ya que este no es un coste fijo, sino que lo fija la propia empresa.
¿Cómo instalar un calentador de gas?
- Retirada del calentador antiguo;
- instalación del nuevo calentador en el mismo lugar;
- conexión de fontanería;
- conexión de gas;
- conexión eléctrica;
- colocación de la salida de humos;
- puesta en marcha;
- certificado de instalación.
¿Qué es mejor, un calentador de gas o uno eléctrico?
Los calentadores de agua a gas son los aparatos más utilizados cuando se quiere disponer de ACS, pero no son los únicos, ya que existen los calentadores eléctricos y los termos eléctricos. Pero, ¿cuáles son las diferencias entre los tres?
| Detalle | Calentador de gas | Calentador eléctrico | Termo eléctrico |
|---|---|---|---|
| Agua caliente | Instantánea | Instantánea | Limitada |
| Precio energía | Barato | Caro | Caro |
| Coste aparato | Medio | Medio | Barato |
| Precio facturas | Muy bajo | Alto | Alto |
| Revisiones | Sí | No | No |
| Instalación | Técnico | Usuario | Usuario |
El agua caliente instantánea la producen tanto los calentadores de gas como los eléctricos. El agua fría llega al calentador y se calienta en el momento gracias a que la tubería del calentador se encuentra a muy alta temperatura por la llama producida por el gas o por las resistencias eléctricas. De esta forma, el usuario siempre tiene agua caliente de forma ilimitada.
En cambio, el termo eléctrico es un depósito que mediante una resistencia calienta el agua que hay en su interior. Cuando se gasta toda el agua, es necesario que el termo vuelva a calentar la nueva que entra al depósito, y esto suele tardar. El tiempo de espera depende del tamaño del depósito y de la calidad del termo.
El precio de la electricidad es bastante más caro que el del gas natural. El gas natural se sitúa en unos 0,06 €/kWh mientras que el precio de la luz, en unos 0,12 €/kWh. Por lo tanto, la luz es el triple de cara que el gas, lo que repercute en las facturas.
Un calentador de gas suele tener un precio de unos 400 € de media para un caudal de 17 l/min. Un calentador eléctrico cuesta más o menos lo mismo, pero proporciona un caudal menor, unos 14 l/min.
Un termo eléctrico cuesta la mitad o incluso menos, pero no proporciona agua instantánea.
Los calentadores de gas proporcionan un ahorro en las facturas si los comparamos con sus dos competidores. Esto se debe a tres factores:
- Precio de la energía: el gas cuesta tres veces menos que la luz;
- aumento de la potencia eléctrica: el calentador eléctrico requiere bastante electricidad, por lo que suele ser necesario aumentar la potencia eléctrica contratada, y esto aumenta el precio de las facturas;
- eficiencia: los calentadores de gas de condensación tienen una eficiencia del 109 %, mientras que los eléctricos no llegan al 100 %.
Los calentadores y termos eléctricos están exentos de revisiones. En cambio, los calentadores de gas necesitan pasar una revisión periódica, ya que al utilizar gas es necesario realizar inspecciones para mantener el elevado estándar de seguridad.
La revisión de los calentadores de gas debe realizarse cada 5 años (calentadores de menos de 24,4 kW) y cada 2 años (más de 24,4 kW de potencia).
La instalación de los calentadores de gas debe ser llevada a cabo por personal habilitado para trabajar con instalaciones receptoras de gas. En cambio, los calentadores y termos eléctricos pueden ser instalados por el propio usuario, aunque este debe tener los conocimientos necesarios para hacerlo.
¿Cómo funciona un calentador de gas?
Cuando el usuario abre un grifo, un sensor llamado presostato detecta ese cambio de presión, haciendo que se abra el paso del gas y se encienda la llama del calentador. A su vez, el agua fría entra al circuito del calentador, compuesto por una tubería de cobre de gran longitud.
Pegado a las llamas, a una temperatura de 700 °C, está ubicado el intercambiador de calor, que no es más que un grupo de aletas de metal muy conductivo por el que pasa la tubería de cobre por la que transcurre el agua. El intercambiador calienta en segundos el circuito de agua a unos 80 °C.
Para que el agua no salga a tanta temperatura, pasa por un segundo intercambiador de calor, de modo que el agua que va a salir hacia los grifos cede algo de temperatura al agua fría que entra al calentador. De esta manera se consiguen dos cosas: que no nos quememos y que el calentador use menos gas, pues el agua entra a mayor temperatura.
¿Cómo aumenta la temperatura cuando se abren varios grifos?
Dentro de la tubería de entrada del agua hay una diminuta rueda de paletas que gira con el paso del agua y que activa el ventilador que aviva las llamas. Cuando se abren varios grifos, la paleta gira más rápido porque la presión es mayor, y esta hace que el ventilador funcione de forma más veloz, haciendo que las llamas ardan con más brío.
Mantenimiento de calentadores a gas
El mantenimiento de un calentador de agua a gas es fundamental para que este siga funcionando correctamente, ofrezca una total seguridad y no baje su rendimiento. Cuando no se realiza un buen mantenimiento, los conductos se obstruyen y se ensucian, haciendo que el aparato necesite más energía para proporcionar el mismo calor.
Por todo ello, el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE) establece que hay que realizar las siguientes revisiones periódicas:
- Calentadores < 24,4 kW: cada 5 años;
- Calentadores > 24,4 kW: cada 2 años.
Nosotros recomendamos la contratación de un servicio de mantenimiento para el calentador de gas, pues además de cubrir las revisiones obligatorias incluye revisiones preventivas. De esta forma el calentador no pierde rendimiento en el largo periodo entre las revisiones obligatorias.
¿En qué consiste la revisión de un calentador de gas?
- Análisis de la combustión;
- control de la estanquidad;
- limpieza de los quemadores;
- localización de posibles fugas;
- comprobación de todos los elementos;
- medición del rendimiento;
- revisión de los elementos eléctricos;
- comprobación del funcionamiento de la llave de paso.
Además de la revisión del calentador, es necesario pasar cada 5 años la inspección periódica del gas relativa a la instalación.